Los electrolitos son realmente los minerales que ayudan al cuerpo funcionar bien durante el ejercicio; incluye el sodio, potasio, magnesio, cloruro y calcio. Estos minerales, que se disuelven en los fluidos de nuestro cuerpo están cargados eléctricamente con iones, que mantienen el cuerpo en balance.
Trabajan de forma independiente y en conjunto desempeñan roles como transportar la glucosa y otros nutrientes a las células, ayudando a remover las toxinas y agua extra en las células. La falta de ellos causa calambres, espasmos, dolor, mareos, fatiga, nausea, entre otros síntomas. Cuando el cuerpo envía la señal de sed, es que el cuerpo ya está cerca de la deshidratación, lo cual no es un buen parámetro para mantener un buen balance de agua en el cuerpo.