Vista: Los resultados de algunos estudios demuestran que dietas ricas en betacaroteno y otros carotenoides podrían ayudar a ralentizar el desarrollo de la degeneración macular a la edad y de cataratas que pueden causar pérdida de la visión.
Antioxidante: Los betacarotenos contienen antioxidantes que protegen contra la aparición del cáncer, contribuyen a proteger el cuerpo contra los efectos nocivos de los radicales libres, disminuyendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer.
Sistema cardiovascular: Se ha demostrado que previenen la aparición de enfermedades del corazón ya que las propiedades antioxidantes contribuyen a la disminución de depósitos de colesterol en las arterias favoreciendo la circulación e impidiendo la formación de trombos.
Piel: Contribuyen a tener la piel más brillante, le aporta coloración y la protegen de los radicales libres. Existen estudios que demuestran que el betacaroteno solo y en combinación con otros carotenoides o vitaminas antioxidantes puede proteger la piel contra los daños solares.
Sistema inmune: Reduce incidencia de infecciones respiratorias. Se ha demostrado que los betacarotenos aumentan la cantidad de linfocitos en el organismo y también mejoran la respuesta frente a los antígenos o cuerpos extraños.